Esta duda es habitual al empezar una revisión de la literatura. Aunque comparten algunas etapas, cada una tiene una finalidad, y la elección depende del objetivo de tu investigación. En este texto veremos sus diferencias y cuándo utilizar cada una.
¿Por dónde empezar a elegir?
Antes de elegir el tipo de revisión, necesitas definir qué quieres investigar. Tener un tema es un comienzo, pero aún debes delimitar la pregunta que abordarás y lo que esperas comprender a partir de la literatura.
Pensemos en la salud mental de los estudiantes de Enfermería. Dentro de este tema, puedes investigar (1) si una intervención ayuda a reducir la ansiedad, (2) comprender los factores que dificultan la búsqueda de apoyo o (3) mapear qué estrategias de atención ya se han estudiado. Aunque tratan el mismo tema, estas investigaciones tienen objetivos diferentes.
Por eso, elegir el método solo porque aparece con frecuencia en los artículos de tu área puede generar problemas. Lo mismo ocurre cuando la elección parte de la impresión de que una revisión determinada sería más fácil de realizar o publicar.
Primero necesitamos entender la pregunta. Después, valorar qué método permite responderla.
¿Qué es una revisión sistemática?
La revisión sistemática reúne y analiza evidencias para responder a una pregunta de investigación bien definida. Para ello utiliza métodos explícitos de búsqueda, selección, evaluación y síntesis de los estudios, lo que permite al lector comprender cómo se obtuvieron los resultados.
Un ejemplo sería investigar si la práctica de yoga, comparada con la ausencia de esa intervención, reduce la ansiedad en estudiantes de Enfermería. En este caso, necesitamos encontrar estudios capaces de evaluar ese efecto, examinar cómo se realizaron y analizar qué permiten concluir sus resultados.
Aunque suele asociarse con la evaluación de intervenciones, la revisión sistemática también puede responder a otros tipos de preguntas, incluidas las relacionadas con la prevalencia, el diagnóstico y las experiencias de las personas. Los estudios elegibles y la forma de análisis dependen de la pregunta y de la metodología adoptada. Por tanto, no se limita a los ensayos clínicos aleatorizados (Munn et al., 2018b).
Por ejemplo, una revisión sistemática de prevalencia puede investigar qué proporción de estudiantes de Enfermería presenta síntomas de ansiedad. Una revisión de exactitud diagnóstica puede evaluar si un cuestionario identifica correctamente a los estudiantes con un trastorno de ansiedad, comparando sus resultados con una entrevista diagnóstica realizada por un profesional cualificado. También es posible reunir estudios cualitativos para comprender cómo viven la ansiedad durante las prácticas clínicas, o investigar si la sobrecarga académica se asocia con la aparición de ansiedad en esta población. Cada pregunta exige procedimientos propios de evaluación y síntesis de las evidencias (Munn et al., 2018b).
También es frecuente encontrar la expresión «revisión sistemática con metaanálisis». El metaanálisis es una técnica estadística que combina los resultados de distintos estudios cuando esa combinación es adecuada. Sin embargo, no toda revisión sistemática incluirá un metaanálisis. Si los estudios presentan diferencias que impiden realizarlo, los resultados deben sintetizarse de otra forma, con la debida justificación (Reeves et al., 2024).
¿Qué es una revisión integrativa?
La revisión integrativa permite reunir y analizar conocimientos sobre un tema, combinando distintos tipos de estudio y, según su propósito, fuentes teóricas y empíricas. Su contribución a la práctica basada en la evidencia consiste en integrar estos conocimientos para ayudar a fundamentar mejoras en la atención, los protocolos y las acciones educativas y de gestión (Whittemore; Knafl, 2005).
Retomando nuestro ejemplo, podemos investigar los factores que influyen en la búsqueda de apoyo en salud mental entre estudiantes de Enfermería. Los estudios cuantitativos pueden mostrar cuántos solicitan atención y qué factores se asocian con esa búsqueda. Los cualitativos pueden ayudar a comprender por qué algunos evitan el servicio, por ejemplo, por temor a que otras personas se enteren o por dificultades para compatibilizar los horarios. Al integrar estos resultados, la revisión puede aportar elementos para organizar acciones de acogida y apoyo más adecuadas a sus necesidades.
Sin embargo, reunir estudios diferentes exige cuidado en el análisis. Es necesario considerar cómo se realizó cada investigación, sus limitaciones y qué permiten concluir sus resultados. La propuesta consiste en integrar e interpretar los hallazgos, evitando presentar solo una sucesión de resúmenes de los artículos seleccionados. Por eso, las posibles aplicaciones a la práctica deben discutirse teniendo en cuenta la calidad y los límites de las evidencias disponibles.
Para llevar a cabo este proceso, necesitas adoptar un marco metodológico que oriente las etapas del trabajo. Estas pueden variar entre los distintos marcos, tanto en su número como en la manera de organizarlas y desarrollarlas. Al elegirlo, también conviene considerar la revista en la que quieres publicar y sus instrucciones para autores. Para una publicación internacional, por ejemplo, puede ser útil recurrir a un marco con mayor difusión en ese contexto, como el de Whittemore y Knafl (2005). Esto no impide utilizar autores brasileños, pero la elección debe fundamentarse en la adecuación de la metodología a tu investigación.
¿Qué es una revisión de alcance?
La revisión de alcance permite identificar y mapear las evidencias disponibles sobre un tema, aclarar conceptos y definiciones, examinar cómo se han realizado las investigaciones e identificar características o factores relacionados con un concepto. También puede identificar y analizar lagunas de conocimiento y orientar la planificación de una futura revisión sistemática (Aromataris et al., 2024).
En el ejemplo de la salud mental de los estudiantes de Enfermería, podríamos preguntar qué estrategias de promoción de la salud mental se han estudiado en esta población. El mapeo podría mostrar las estrategias identificadas, los países donde se realizaron las investigaciones, los participantes y los métodos utilizados.
Observa la diferencia respecto al ejemplo de la revisión sistemática. Aquí, el objetivo sería caracterizar las estrategias y la producción disponible. Para determinar qué intervención ofrece mejores resultados, sería necesario realizar una revisión sistemática orientada a evaluar efectos.
La revisión de alcance también puede ayudar a planificar una futura revisión sistemática, al mostrar qué evidencias existen y qué preguntas necesitan investigarse. Sin embargo, esta es solo una de sus posibles aplicaciones. El mapeo puede constituir, por sí mismo, el objetivo de la investigación (Munn et al., 2018a).
¿Por qué se parecen tanto las revisiones integrativas y de alcance?
Ambas pueden abordar temas amplios e incluir diferentes tipos de evidencia. Por eso, fijarse solo en los estudios seleccionados no siempre basta para comprender qué método se utilizó.
En la revisión integrativa, el investigador articula los resultados de los estudios para comprender un fenómeno, discutiendo sus relaciones, diferencias y posibles implicaciones para la práctica. En la revisión de alcance, el foco está en mapear lo que existe, como un catálogo organizado de las evidencias. Muestra qué se ha estudiado, en qué poblaciones y de qué manera, y permite identificar lo que aún se ha investigado poco. Este mapeo también implica analizar y discutir los hallazgos, manteniendo las conclusiones alineadas con su finalidad. La articulación de conocimientos y la inclusión de distintos tipos de estudio también pueden darse en otras modalidades, como las revisiones sistemáticas de métodos mixtos.
Por ejemplo, una revisión de alcance sobre las barreras para buscar apoyo psicológico entre estudiantes de Enfermería podría identificar qué barreras se han investigado, en qué países y con qué grupos de estudiantes. Sus resultados podrían mostrar que algunos estudios abordaron el temor a que otras personas se enteraran, otros investigaron la incompatibilidad de horarios y pocos incluyeron estudiantes del turno nocturno. Este mapeo permitiría conocer lo ya investigado e identificar aspectos que aún necesitan estudiarse.
Una revisión integrativa, por su parte, podría reunir los resultados sobre estas barreras para comprender cómo dificultan la búsqueda de atención. Imagina que los estudios cuantitativos muestran una menor utilización del servicio entre los estudiantes que trabajan, mientras que los cualitativos recogen relatos de atención disponible solo en horario laboral. Al articular estos hallazgos, sería posible discutir cómo la organización del servicio puede limitar el acceso, incluso cuando la atención es gratuita.
Esta discusión podría dialogar con otras investigaciones y con conceptos de acceso a los servicios de salud, considerando que ofrecer atención no garantiza que los estudiantes puedan utilizarla. La revisión podría así fundamentar una discusión sobre la adecuación de los horarios y las formas de acogida, respetando la calidad y los límites de los estudios analizados.
En la revisión de alcance, estos hallazgos permitirían señalar que los horarios de atención aparecen en la literatura como una barrera de acceso. Sin embargo, el mapeo, por sí solo, no permitiría concluir que ampliar esos horarios aumentaría la utilización del servicio. Esa conclusión exigiría evaluar y sintetizar estudios sobre los efectos de ese cambio, lo que supera la finalidad de caracterizar las evidencias disponibles.
Ahora bien, la revisión integrativa también necesita estudios que sustenten las relaciones e interpretaciones propuestas en la discusión. Elegir este método no permite, por sí solo, extraer conclusiones que vayan más allá de las evidencias encontradas. Discutir la ampliación de los horarios como una posible mejora no significa demostrar que aumentaría la utilización del servicio. Para evaluar ese efecto, el método adecuado sería una revisión sistemática orientada a evaluar intervenciones.
También debemos tener cuidado con las reglas demasiado simplificadas. La presencia de estudios cualitativos y cuantitativos, por ejemplo, no determina por sí sola que una revisión sea integrativa. Del mismo modo, incluir tesis, trabajos de maestría o informes no convierte automáticamente una investigación en una revisión de alcance. La literatura gris tampoco es exclusiva de estas revisiones, ya que puede ser relevante en las sistemáticas, entre otras razones, para reducir el riesgo de depender solo de resultados publicados en revistas (Lefebvre et al., 2025).
La elección debe considerar la investigación en su conjunto. Si aún tienes dudas, retoma la pregunta y describe el resultado que quieres producir. ¿Quieres evaluar un efecto, integrar conocimientos sobre un fenómeno o caracterizar las evidencias disponibles? Esta reflexión ayuda a comparar las posibilidades, pero debe ir acompañada de la lectura de las orientaciones metodológicas correspondientes.
¿Es más fácil una revisión de alcance?
La evaluación crítica de la calidad de los estudios no es una exigencia de todas las revisiones de alcance. Su realización depende de los objetivos y debe justificarse cuando se incorpora. Sin embargo, esta característica no permite concluir que el método será más sencillo o rápido.
Una revisión de alcance puede recuperar un gran volumen de documentos y exigir bastante trabajo de selección, extracción y organización de los datos. Además, necesita criterios claros y procedimientos transparentes, al igual que las demás modalidades que abordamos aquí (Munn et al., 2018a).
Antes de empezar, considera el tiempo disponible, la participación de otros revisores y los recursos necesarios. Si el proyecto no es viable en las condiciones actuales, conviene discutir una delimitación más adecuada con tu equipo o con quien te supervise.
¿Cómo justificar tu revisión?
La justificación debe explicar por qué vale la pena realizar la investigación y por qué el tipo de revisión elegido permite alcanzar su objetivo. Son dos cuestiones relacionadas, pero cada una necesita una respuesta.
¿Por qué es necesaria esta revisión?
Decir que la salud mental de los estudiantes de Enfermería es importante ayuda a presentar el tema, pero aún no explica por qué hace falta una nueva revisión. ¿Qué necesitamos conocer mejor? ¿Hay resultados que todavía no se han reunido, una población poco contemplada o nuevas evidencias que necesitan analizarse?
Las búsquedas preliminares ayudan a responder a estas preguntas. Antes de cerrar la planificación, busca estudios sobre el tema, revisiones publicadas y protocolos de trabajos en curso. Registra dónde y cuándo buscaste y qué encontraste. El JBI recomienda esta indagación durante la planificación y orienta a presentar sus resultados en la justificación de la revisión (Aromataris et al., 2024).
Una revisión anterior no impide automáticamente realizar otra. En nuestro ejemplo, el trabajo disponible puede abordar a los universitarios en general, sin examinar las particularidades de los estudiantes de Enfermería. También puede haber estudios nuevos o limitaciones metodológicas que justifiquen otra revisión. Esa es la contribución que debes demostrar. Las búsquedas preliminares apoyan esta decisión, pero no sustituyen la búsqueda de los estudios que se incluirán en la investigación.
¿Por qué es adecuado este tipo de revisión?
Después de explicar por qué hace falta la investigación, muestra cómo la modalidad elegida encaja con la pregunta y con el resultado que quieres producir. No basta con afirmar que la integrativa reúne estudios diferentes o que la revisión de alcance aborda un tema amplio. Explica qué harás con las evidencias y cómo los procedimientos del marco metodológico permiten llegar a ese resultado.
Si se propone una revisión integrativa sobre las barreras para buscar apoyo, por ejemplo, la justificación puede explicar que necesitamos articular la frecuencia de esas barreras con las experiencias de los estudiantes para comprender el acceso al servicio. Aun así, habrá que comprobar si las fuentes disponibles y el marco adoptado sustentan esa integración. La diversidad de los estudios, por sí sola, no define la modalidad (Munn et al., 2018a; Whittemore; Knafl, 2005).
¿Qué debe planificarse antes de la búsqueda?
Después de definir la modalidad, lee el marco metodológico que orientará su realización. A partir de él, planifica las etapas de la investigación y comprueba qué procedimientos serán necesarios para responder a la pregunta y alcanzar el objetivo propuesto.
En las revisiones sistemáticas y de alcance, esta planificación debe formalizarse en un protocolo de investigación, conforme a las orientaciones de la metodología adoptada. El documento debe describir la pregunta y el objetivo de la revisión, los criterios de elegibilidad, las fuentes de información y cómo se realizarán la búsqueda, la selección, la extracción y el análisis de los datos. También debe establecer la participación de los revisores y cómo se resolverán sus discrepancias.
El protocolo también ayuda a evitar decisiones tomadas solo después de conocer los resultados. Imagina excluir estudios porque sus hallazgos contradicen lo que esperabas encontrar. Esa elección puede introducir sesgo de selección, favorecer los estudios que confirman tus expectativas y comprometer las conclusiones de la revisión.
Además de elaborar el protocolo, es importante gestionar su registro prospectivo o publicación, según las exigencias del marco metodológico y de la revista. Las revisiones sistemáticas elegibles pueden registrarse en PROSPERO, mientras que las de alcance pueden utilizar plataformas como OSF. Este registro debe planificarse antes de realizar la revisión. Registrar después no demuestra que las decisiones se tomaron previamente, y la falta de registro prospectivo puede motivar el rechazo del artículo en revistas que lo exijan (Aromataris et al., 2024).
Por último, registra las decisiones y los posibles cambios a lo largo del proceso. Puede ser necesario hacer ajustes, pero deben justificarse, documentarse y presentarse en el artículo final. Así se podrá comprender qué cambió respecto a la planificación y por qué se hizo ese cambio (Lasserson; Thomas; Higgins, 2024).
¿Cómo definir el período y los idiomas de la búsqueda?
Estas decisiones influyen en qué evidencias podrán entrar en la revisión y deben considerarse durante la planificación. También ayudan a valorar los recursos necesarios para realizar el trabajo. Sin embargo, limitar años o idiomas no define, por sí solo, si una revisión será integrativa, sistemática o de alcance.
¿Cómo definir el límite temporal de las publicaciones?
En la revisión integrativa, limitar la búsqueda a los últimos cinco o diez años no es una exigencia general del método. La revisión de alcance tampoco tiene un período fijo obligatorio. En esta modalidad, el JBI orienta a justificar el período durante la planificación, considerando la amplitud del mapeo. En ambas, el límite debe relacionarse con la pregunta y el objetivo, en lugar de adoptarse solo para reducir la cantidad de documentos o repetir un período utilizado en otros trabajos (Aromataris et al., 2024).
En nuestro ejemplo, si la pregunta trata del apoyo en salud mental ofrecido tras la implantación de una política universitaria, ese hito puede fundamentar la fecha inicial. En cambio, para comprender barreras que persisten a lo largo del tiempo, excluir estudios anteriores sin justificación puede dejar fuera una parte importante del conocimiento. Incluso cuando el foco está en las prácticas actuales, un estudio no deja de ser relevante solo por ser más antiguo.
En la revisión sistemática, el período debe permitir localizar los estudios relevantes para responder a la pregunta. Puede aplicarse un límite cuando exista un fundamento relacionado con los criterios de elegibilidad, como la fecha en que empezó a existir una intervención. Las orientaciones de Cochrane para revisiones de intervenciones no recomiendan límites arbitrarios, como buscar solo los últimos cinco o diez años sin justificación, porque pueden excluir evidencias y modificar la respuesta de la revisión. La delimitación debe planificarse, comunicarse y justificarse (Lefebvre et al., 2025).
¿Cómo abordar los idiomas de las fuentes?
El idioma también debe formar parte de la planificación. El equipo debe buscar apoyo para comprender y analizar fuentes relevantes en otros idiomas, en lugar de excluirlas automáticamente por no dominar la lengua. Cochrane orienta a sus equipos a solicitar ayuda para la traducción cuando sea necesario (Lefebvre et al., 2025).
Por eso, valora desde el inicio cómo tendrá acceso el equipo a ese apoyo. Si una restricción es inevitable, es necesario justificar la decisión, discutir su impacto y consultar las orientaciones de la revista, que puede considerar insuficiente la justificación al evaluar el artículo.
¿Y qué papel tiene PRISMA?
Al leer artículos de revisión, probablemente encontrarás referencias a PRISMA y a su diagrama de flujo de selección de estudios. Sin embargo, PRISMA es una guía para informar sobre la investigación. Ayuda a los autores a presentar la información necesaria para que el lector comprenda el trabajo realizado.
Por tanto, citar PRISMA o utilizar su diagrama de flujo no sustituye el marco metodológico que orienta la realización de la revisión. Piénsalo así, el marco metodológico, como el de Whittemore y Knafl en la revisión integrativa, orienta cómo hacer la investigación. PRISMA orienta cómo contar en el artículo lo que se hizo. Cada uno tiene su función (Page et al., 2021).
Existen guías de presentación para distintas modalidades, como PRISMA-ScR para las revisiones de alcance (Tricco et al., 2018). Durante la planificación, consulta la guía pertinente para tu trabajo. Esto ayuda a registrar desde el principio la información que deberá aparecer en la publicación (Page et al., 2021).
¿Cómo elegir el tipo de revisión para tu investigación?
Empieza por escribir tu pregunta y tu objetivo, aunque todavía necesiten ajustes. Después, describe qué información necesitarás encontrar y qué pretendes hacer con ella.
Fuente: elaboración de la autora.
Descripción textual del diagrama de flujo
- Define la pregunta y el objetivo. ¿Qué quieres investigar?
- Describe el resultado esperado. ¿Evaluar un efecto, comprender experiencias, integrar conocimientos o mapear evidencias?
- Compara los tipos de revisión. Considera la finalidad de las revisiones sistemática, integrativa y de alcance.
- Consulta el marco metodológico. Comprueba que el método y los procedimientos respondan al objetivo. Si no son coherentes, retoma y ajusta la planificación.
- Evalúa la viabilidad. Considera el equipo, el tiempo, el acceso a las fuentes y las exigencias de la revista.
- Formaliza la planificación. Elabora el protocolo y gestiona su registro prospectivo o publicación, según las orientaciones aplicables.
Si hay una incompatibilidad entre el objetivo y el método, retoma la planificación. Las búsquedas exploratorias pueden apoyar esta preparación. Solo después, inicia la búsqueda y selección de los estudios de la revisión.
Retomemos la salud mental de los estudiantes de Enfermería y las tres posibilidades presentadas al inicio. El tema sigue siendo el mismo, pero lo que quieres descubrir cambia la elección de la revisión.
En la primera posibilidad, queremos saber si una intervención ayuda a reducir la ansiedad. Podemos preguntar si un programa de atención plena, comparado con el apoyo que ofrece habitualmente la universidad, reduce los síntomas de ansiedad de estos estudiantes. Una revisión sistemática de efectos de intervenciones sería adecuada para evaluar los resultados de los estudios y la confianza que podemos tener en esa respuesta.
En la segunda, queremos comprender los factores que dificultan la búsqueda de apoyo. Una revisión integrativa puede reunir estudios sobre el temor a que otras personas se enteren, los horarios de atención y otras barreras, articulando la frecuencia de estos problemas con las experiencias relatadas por los estudiantes. El objetivo sería comprender cómo se relacionan esos factores y qué permiten discutir los hallazgos sobre el acceso al servicio, sin concluir que un cambio en la atención funcionaría solo porque parece tener sentido.
En la tercera, queremos mapear qué estrategias de atención ya se han estudiado. Una revisión de alcance puede organizar las estrategias encontradas, como atención psicológica, apoyo entre compañeros y programas de atención plena, indicando con qué estudiantes se investigaron, en qué contextos y mediante qué métodos. También puede mostrar lo que aún se ha investigado poco. Este mapeo, por sí solo, no establece qué estrategia es más eficaz.
Estos caminos ayudan a comparar las posibilidades, pero no son exclusivos. Una pregunta sobre las experiencias de los estudiantes al buscar apoyo, por ejemplo, también puede orientar una revisión sistemática de evidencias cualitativas. Por eso, lleva la pregunta y el resultado que quieres producir a la discusión con tu equipo y con quien te supervise, comprobando qué exige cada marco metodológico (Munn et al., 2018b).
El siguiente cuadro resume los requisitos y las características de cada modalidad. Comprueba las exigencias del marco metodológico elegido y de las instrucciones de la revista.
En el móvil, desliza el cuadro hacia los lados. Con el teclado, selecciona esta área y utiliza las flechas.
| Requisito o característica | Sistemática | Integrativa | De alcance |
|---|---|---|---|
| Objetivo | Sintetizar y evaluar críticamente las evidencias para responder a una pregunta delimitada. Puede investigar efectos, experiencias, factores de riesgo y otras cuestiones. | Integrar y analizar conocimientos empíricos y teóricos para comprender fenómenos, desarrollar conceptos y discutir implicaciones para la investigación y la práctica. | Mapear evidencias; aclarar conceptos; examinar cómo se realiza la investigación; identificar características o factores relacionados con conceptos; identificar y analizar lagunas; orientar futuras revisiones sistemáticas. |
| ¿Por qué realizar esta revisión? | Demostrar la necesidad de la síntesis y su contribución respecto a las revisiones y los protocolos existentes. | Explicar qué necesidad de comprensión del fenómeno se atenderá mediante la integración de conocimientos. | Explicar por qué es necesario el mapeo y qué aportará a las revisiones y a los conocimientos disponibles. |
| ¿Por qué elegir esta modalidad? | Justificar cómo la evaluación y la síntesis previstas permitirán responder a la pregunta delimitada. | Justificar la integración y la interpretación propuestas, conforme al marco metodológico, en relación con el fenómeno investigado. | Justificar por qué mapear la extensión, los conceptos o las características de las evidencias responde al objetivo. |
| Búsquedas preliminares | En el JBI, investigar los estudios disponibles y las revisiones y los protocolos similares. Informar de los hallazgos y de la contribución de la nueva propuesta. | Recomendadas para conocer la producción, localizar revisiones similares y fundamentar la contribución prevista. Consultar el marco metodológico. | En el JBI, buscar revisiones de alcance y, preferiblemente, sistemáticas similares. Consultar también los protocolos y explicar la contribución del nuevo mapeo. |
| Pregunta de investigación | PICO para efectos de intervenciones. PICo para preguntas cualitativas. Otras estructuras según la pregunta. | No hay una estructura única obligatoria. PICO, PICo u otra estructura según la pregunta y el marco metodológico. | PCC, recomendado por el JBI. |
| Marco metodológico | Obligatorio. Una guía adecuada al tipo de pregunta, como JBI o Cochrane. | Obligatorio. Por ejemplo, Whittemore y Knafl. | Obligatorio. Por ejemplo, JBI. |
| Protocolo previo | Obligatorio en las metodologías del JBI y de Cochrane. | Opcional, salvo que lo exija el marco metodológico o la revista. Recomendado. | Obligatorio en la metodología del JBI. |
| Registro del protocolo | Obligatorio en el JBI para revisiones elegibles en PROSPERO. En los demás casos, consultar el marco metodológico y la revista. | No obligatorio como regla general. Consultar la revista. | Opcional, pero recomendado. OSF o Figshare. La revista puede exigirlo; consultar antes de empezar. |
| Dos revisores en la selección | Exigidos para decidir la inclusión a texto completo según las guías convencionales. Cribado inicial conforme a la guía adoptada. | Recomendados. Consultar las exigencias del marco metodológico y de la revista. | El JBI prefiere dos revisores independientes. Las alternativas deben justificarse y describirse. |
| ¿Qué estudios pueden incluirse? | Ensayos clínicos, estudios observacionales, cualitativos u otros, según el tipo de pregunta. | Estudios experimentales, no experimentales y fuentes teóricas, según el objetivo y el marco metodológico. | Estudios primarios, revisiones y documentos no empíricos, según los criterios del protocolo. |
| Literatura gris | Debe considerarse en la búsqueda de evidencias pertinentes. Justificar la decisión de no buscarla y discutir posibles pérdidas. | Puede incluirse según el marco metodológico y el objetivo. Justificar los tipos de fuente incluidos o excluidos. | Debe considerarse para un mapeo amplio. Si no se busca, justificar la decisión en relación con la pregunta y los límites del mapeo. |
| Límite temporal de las publicaciones | Evitar límites arbitrarios. Cualquier límite debe definirse y justificarse, por ejemplo, por la aparición de la intervención. | No es obligatorio limitarse a los últimos cinco o diez años. El período debe responder al objetivo y justificarse; investigar prácticas actuales no determina un plazo fijo. | Priorizar la amplitud pertinente para la pregunta. Un límite exige justificación, por ejemplo, un hito histórico directamente relacionado con el concepto. |
| Idiomas de las fuentes | Evitar restricciones por idioma. El equipo debe planificar y buscar apoyo para la traducción. Los límites deben justificarse, considerando el riesgo de sesgo y la guía adoptada. | Definir según el objetivo y el marco metodológico, planificando el apoyo necesario para la traducción. Explicitar y justificar las restricciones y sus limitaciones. | Preferiblemente sin restricciones. El equipo debe planificar y buscar apoyo para la traducción. Las restricciones necesitan justificación y pueden cuestionarse en la evaluación por la revista. |
| Búsqueda documentada y criterios de selección | Obligatorios. | Obligatorios. | Obligatorios. |
| Evaluación crítica de los estudios | Obligatoria, con instrumentos adecuados para los estudios incluidos. | Obligatoria en el marco de Whittemore y Knafl. Consultar el marco elegido. | No obligatoria. Su realización debe justificarse por el objetivo. |
| Análisis de los resultados | Síntesis cuantitativa, cualitativa o de métodos mixtos, según la modalidad. | Comparación e integración de los hallazgos para interpretar el fenómeno. | Análisis descriptivo, frecuencias y categorías para caracterizar las evidencias. |
| ¿Es obligatorio el metaanálisis? | No. Solo cuando sea adecuado para la pregunta y los datos. | No. | No. El mapeo no tiene como finalidad estimar un efecto combinado. |
| Guía de presentación de resultados | PRISMA 2020 y las extensiones u orientaciones específicas aplicables. | Según el marco metodológico y la revista. PRISMA no sustituye el método. | PRISMA-ScR. |
Fuente: elaboración de la autora a partir de Munn et al. (2018a), Munn et al. (2018b), Whittemore y Knafl (2005), Aromataris et al. (2024), Lefebvre et al. (2025), Page et al. (2021) y Tricco et al. (2018).
PICO considera población, intervención, comparación y desenlace, llamado outcome en inglés. PICo considera población, fenómeno de interés y contexto, por lo que puede ayudar a formular preguntas sobre experiencias. PCC considera población, concepto y contexto. Estas estructuras ayudan a organizar la pregunta, pero no determinan, por sí solas, el tipo de revisión.
Referencias
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